El verano es una estación perfecta para realizar actividades en la montaña o en a naturaleza que no son esquí pero que complementan perfectamente nuestra preparación y, lo que es más importante, nos permiten divertirnos en el escenario que nos gusta: la montaña. En este caso presentamos una actividad vertical y aérea en baja montaña pero no exenta de paredes, riscos y precipicios para jugar y emocionarnos con ellos.

 

Las vías ferratas son una curiosa forma de practicar paseos aéreos y verticales, donde se mezclan paredes como en la escalada, aristas rocosas como en el alpinismo y distintas estructuras artificiales adaptadas al terreno para hacer más intensa la experiencia de caminar por las aires. Puentes de tablas, puentes tibetanos de sólo tres cables, “pasos de mono” o tirolinas son algunos de los alicientes que puede tener una ferrata. Sin duda, una alternativa perfecta para disfrutar de la naturaleza y, a la vez, descargar un poco de adrenalina, que realizadas con la experiencia y el equipo necesario y siempre de la mano de un guía o experto, son absolutamente seguras.

Su origen no es tan lúdico como el actual, ya que provienen de la necesidad de los ejércitos austríaco e italieno de progresar, durante la Primera Guerra Mundial, por las vertiginosas paredes de los Alpes Dolomitas y la única forma, aparte de la escalada pura, fue instalar cables, clavijas, escaleras, pasamanos, estribos y otros muchos sistemas que servían para que las tropas pudieran desplazarse por las paredes de roca. De ahí su nombre de “ferratas”. Hoy las ferratas llevan décadas produciendo satisfacción y vértigo tanto en los Alpes como en casi todas las cordilleras y en otros sitios donde la naturaleza produzca asperezas como tajos, cortados o barrancos donde poder aprovechar para instalarlas.

Amadablan Aventura nos llevó en junio hasta el bonito sitio de Sacedón, en plena Alcarria, a orillas del pantano del mismo nombre, para hacer la ferrata de reciente instalación llamada Boca del Infierno. Una ferrata de dificultad media (K3) que cosnta de tres partes diferenciadas que además tienen algún posible “escape”. Una instalación muy variada que combina paredes de roca, con varios tramos muy aéreos sobre puentes de tablas, tibetano de cables, una emocionante tirolina y un final colgando de los dos cables de un paso de mono suspendido sobre el abismo. En total, unas 2 o 3 horas de emoción y mucho vértigo. Una actividad muy recomendable para este verano y para cualquier época del año que Amadablan Aventura ofrece entre otras muchas actividades de montaña y naturaleza.

 

↓ Desde donde se deja el vehículo, un agradables paseo de 10 minutos nos lleva al comienzo de la ferrata…
 ↓ …Que nos recibe con un muro vertical de unos 80 metros…
↓ …Tras la pared, en un escenario impresionante sobre las aguas del pantano…
↓ …progresamos sobre clavijas horizontales,…
 …Hasta un puente de tablas…

↓ …seguido de una trepada por un arista de roca…
↓ …Con la presencia cercana de los buitres…
↓ …Y de nuevo el vacío: un puente tibetano de tres cables…
↓ …por debajo las aguas del pantano…
↓ … y la risa floja asegurada…
↓ …De una peña a otra…ahora volando con una tirolina…

↓ …que nos lleva hasta el paso final  …
↓ …que consiste en un “paso de monos”…
↓ …Un cable para las manos, otro para los pies y nada más…
↓ …Emoción y diversión asegurada, que puede acabar aún mejor si terminamos la jornada con un buen almuerzo alcarreño en Sacedón…
 

Más imágenes de la ferrata Boca del Infierno.

 

 

 

 

 

 

Sacedón en el mapa

 

ADVERTENCIA: los deportes de nieve entrañan riesgos, la montaña es un entorno cambiante y a veces peligroso. NIX advierte de la necesidad de practicar estos deportes con experiencia sobrada, conocimientos técnicos, material adecuado, técnica suficiente y acompañados de guías UIAGM o monitores de esquí/snowboard titulados.

 

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