El Balneario y el pueblo de Panticosa con su coqueta estación de esquí tienen atractivo todo el año. En verano el valle del Caldaré tiene todo el encanto de los lugares de montaña históricos donde se juntan baños, termas, rutas, cimas, ibones, pasarelas vertiginosas y excursiones con paisajes que en esta época son jardines naturales llenos de vida salvaje.

 

Tanto el Balneario como el pueblo de Panticosa ofrecen muchos motivos para disfrutar en invierno como en verano. El Balneario es un lugar histórico de veraneo, sus aguas termales han sido usadas desde la época romana a lo largo de toda la historia y, principalmente, durante la primera mitad del XX fue destino turístico de muchas familias pudientes y personas de relieve en la sociedad de la época. Hoy, las cosas han cambiado y no hace falta pertenecer a la aristocracia para pasar unas vacaciones en este pintoresco lugar del Pirineo. Motivos no faltan para disfrutar y relajarse en él.

AGUAS TERMALES: el río Caldarés y muchos otros torrentes de montaña se despeñan desde los neveros hasta el Balneario y su lago represado. Las Termas de Tiberio, el Balneario de Quiñón y las Termas del Gran Hotel ofrecen sus tratamientos de balneoterapia o simplemente una jornada de spa y relajación.

AGUAS DE MONTAÑA: En el entorno de Panticosa existen otras aguas que se pueden disfrutar con la vista y con su descubrimiento a través de paseos por las laderas y cimas cercanas. Furiosas cascadas, tranquilos ibones (lagos) y nieves perpetuas forman parte de las distintas formas que presenta el agua en el circo de montañas que desde los 1600 metros de altitud del Balneario llega a superar los 3.000 metros de algunas cimas.

EXCURSIONES: ascender a las cumbres o pasear por sus  laderas tapizadas de bosques de pino negro, son otro atractivo más. Por encima de los bosques, las praderas de montaña son un ecosistema rebosante de vida durante el verano, Descubrir las flores autóctonas y la fauna de la zona es un atractivo principal que varía en función del piso altitudinal que recorramos, en uno de los entornos lacustres más importantes del Pirineo como es la zona de Bachimala y Bramatuero a poco más de una hora de camino del balneario.

PASARELAS Y SENDEROS: Además de senderos de montaña y ascensiones, hay muchos caminos tranquilos tanto en el Balneario como en el pueblo de Panticosa. Pensando en el verano se han señalado unos cuantos recorridos que permiten conocer el entorno del pueblo y los ecosistemas de un característico valle pirenáico. Y, para los que quieren algo más de emoción y vértigo, la joya es la ruta colgada conocida como“las Parsarelas”, un camino colgado a 600 metros de altura sobre el río Caldarés, que recorre casi un kilómetro del cañón que forma el río, por una pasarela ´trasparente` anclada a las paredes. Una atracción que aparte de diversión permite ver de cerca la vegetación de rivera en el fondo del barrando y la vegetación rupícola en sus paredes,  una joya botánica.

BUENA VIDA: porque además de termas y actividades lúdicas tanto en el Balneario como en el pueblo encontramos buenos restaurantes, y hoteles con encanto para gozar de lo que todos conocemos como “buena vida”.

DEPORTES Y CULTURA: En invierno las estaciones de Panticosa y Formigal son una buena opción para esquiar. En el caso de la segunda, sin salir del pueblo ya que un telecabina nos sube hasta las pistas. Además, el Valle de Tena es un valle principal del Pirineo donde poder practicar todos los deportes de naturaleza, destacando el Bike Park de Tena un referente para los amantes de la bici de montaña con cientos de kilómetros para pedalear. La cultura está presente todos los veranos en el Balneario a través de sus conciertos  y todo Tena es un referente del arte románico y la arquitectura autóctona (casonas), sin olvidar los museos  del Dibujo de Larrés y el museo de Artes Populares del Serrablo algunos de los hitos culturales de este valle.

 

El Balneario de Panticosa en verano reune termalismo, cultura, montaña y buena vida en un lugar histórico con un paisaje sublime …

… Pirineo en estado puro donde se junta el granito con el agua…

… En dulces lagos, violentas cascadas y nieves perpétuas …

… y aguas abajo del Caldarés, en las cercanías del pueblo de Panticosa, el valle nos ofrece otros paisajes …

… más bucólicos …

…con praderas que en junio se llenan de flor…

…Y espinos albares que parecen nevados…

… Paisajes muy verdes porque en los valles del Pirineo el verano es verde …

… Y si alguien quiere emoción, se puede combinar paisaje con vértigo …

… En los puentes y pasarelas …

… que a lo largo del cañón del Caldarés …

… recorren casi un kilómetro de desfiladero y que se complementan …

…con otros muchos senderos a lo largo de laderas y miradores, todos ellos señalizados…

…Y a las rutas por el valle podemos añadir las rutas por la montaña, partiendo del Balneario…

…Hasta las cimas de Argalás y Garmo Negro al Oeste…

… Batanes, Bacias y Brazato al Este …

… O Bachimala y Bramatuero al Norte y Vignemale a lo lejos …

… Pero sin necesidad de alcanzar las cumbres, nos podemos quedar a media ladera para disfrutar de las cascadas, como esta de Los Forners …

… Y de las tranquilas aguas de los Ibones de Ordicuso o de las Ranas …

… Y, por el camino, admirar los jardines naturales …

…con pequeñas joyas como esta Genciana azul (Gentiana acaulis) …

…Innumerables motivos para disfrutar el verano en el valle de Tena y, si el día es malo, siempre se pueden admirar los paisajes desde abajo mientras las cimas, como esta del Balaitus, se cubre de nubes.

 
 

Panticosa en el mapa 

 

ADVERTENCIA: los deportes de nieve entrañan riesgos, la montaña es un entorno cambiante y a veces peligroso. NIX advierte de la necesidad de practicar estos deportes con experiencia sobrada, conocimientos técnicos, material adecuado, técnica suficiente y acompañados de guías UIAGM o monitores de esquí/snowboard titulados.

 

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